martes, 28 de septiembre de 2010

Reflexiones sobre terapia y pedagogía

La pedagogía ha sufrido muchos cambios desde que la paideia griega iniciara su andadura. El pedagogo, antiguamente, era simplemente un esclavo encargado de llevar a los niños a la escuela. Nada más.

Con el tiempo el térmimo pedagogía cambio, porque con él tambien cambiaron las nociones de hombre. "Una pedagogía siempre se sustenta bajo una antropología" escribía Freire en el prólogo de su ensayo "pedagogía del oprimido"; defendía que antes de preguntarnos el para qué, había que conocer el quién.

La pedagogía no supo nunca cómo definirse, donde ubicarse.¿ Quién es el cliente de la pedagogía? Muchos aseguran que el "cliente, el usuario" es el niño; que la pedagogía debía ir encaminado a desarrollar las capacidades que del niño se derivaban. Otros pensaron que era el estado (fue cuando se cambió el termino educar por el de instruir; muy común en la edad media y en 1960) hasta llegar a la corriente de los 90, donde se plantea la idea de la educacón debe ir encaminada a satisfacer las necesidades de la familia y los alumnos.

Esta úlitma corriente desmboca en el concepto de pedagogía flotante, que ponde su punto de mira en la crisis que la sociedad actual padece: Crisis narrativa, crisis del lenguaje y crisis del sujeto. Estas tres roturas hacen que la pèdagogía de nuevo pierda sus bordes y con ella deje de valorarse, porque las escuelas se entienden como un espacio donde todo abarcar y dar solución a todos los problemas que la sociedad plantea.

Más alla de las crisis que experimenta el ser humano, y con ella la idea de pedagogía; no existe más ideal antropológico que un borron de conclusiones que los filosofos tratar de aclarar. La idea de sujeto es el de un sujeto flotante cuya noción de camino ya no puede encontrarse en el futuro, un sujeto que ya no cree en el pecado (aunque aún nos pesa mucho la losa de la culpa) cuyo único horizonte posible es el de la responsabilidad.

Como veremos más adelante, la práctica artistica es un gran aliado de este nueva corriente. Porque la experiencia del arte es lo más cercano que tenemos para vivir el presente, su eco nos toca el cuerpo entero; ya sea con la voz, con la danza o el espacio, nos ayuda a situarnos en el ahora, en la esencia del momento. Presente, es lo más cercano que tenemos al vivir más allá de las fantasias del futuro; y la posibilidad de la pre-esencia, nos situa frente a nuestras máscaras.

En esto, la pedagogía no sabe dónde esta ni a quien tiene que estar al servicio. sin embargo, la filosofía de la deconstrucción con jaques Derrida y Richar Rorty a la cabeza aseguran la necesidad de educar sujetos responsables, conscientes, capaces de abrirse más allá del horizonte del significado.

La pedagogía entonces tiene por bandera el hacer que el hombre des-cubra y opte a más conocimiento, su ambiente es educativo; educar es conducir (ex [con]-ducere), dar luz (ex-duccer) y también seducir (seduccere), la educación siempre fue llevar al otro hacia el pleno conocimiento. su trabajo es estar en la sociedad, convivir, compartir y crear unos mínimos éticos de convivencia. La educacón necesita un marco: el marco es el estado, es la sociedad, la educacíon para todos con igualdad de oportunidades.

La terapia sin embargo, tiene por objetivo "curar el alma" como decía Aristóteles. Su objetivo es sanador, para eso parte del marco de una enfermedad o una nuerosis. no hay duda de que todos los seres humanos tenemos nuestra parte enferma, nuestra parte que no casa con lo que nuestra "realidad" percibe. ahí las vías de conocimiento son otras. En la pedagogía los medios con unos y en la terapia son otros. en la pedagogía la finalidad es que el sujeto alcance, entre otras, la humildad del saberse incuncluso; en la terapia el saberse inconluso, es el principio del camino.

Como decíamos antes, la experiencia del arte hace que el sujeto que lo experimenta transforme su mirada. Le transforma porque le aleja del fantasma del futuro. el arte transforma en tanto nos obliga a salir de nuestros ejes para creer en otros senderos. el resultado es sanador porque quien lo vive de corazón sincero logra sentir lo vulnerable, lo ingrávido. ahí reside el aroma del arte, su caracter liviano produce en quienes los practican un sensación de ser otra cosa, de vivir otra cosa y es el llanto quien suele asomar ante los ojos de quiene lo observan.

El arte es un gran sensibilizador, es un motor de fácil acceso a la entraña humana. Pero no todos estan preparados para ver la sombra que de su luz se proyecta, muchas veces nos basta con saber que podemos proyectarnos más allás de nuestras retinas, a veces eso; es sanador.

La pedagogía vive de otro alimento, busca del desarrollo del hombre fraguado bajo una idea de sujeto; la terapia añora consciencia, humildad; para que eso se de, sin duda, uno debe haber aprendido ciertas cosas, debe haberse sentido esto o aquéllo, debe querer someterse a la tortura de ser uno mismo.

la pedagogía vive del aire aire y la terapia, de las raices y la tierra.

ahora bien.. ¿cómo debe ser el artista que, dentro de un contexto escolar, lleve al otro a la experiencia del arte?


os dejo un link que descubrí esta mañana:

http://web.jet.es/mcruzge/GestaltCTP/articulo1.htm

abrazos

1 comentario:

  1. Hola Chicos, soy Eva Li, he intentado ser contribuyente pero sólo consigo ser seguidora. Me decís qué magia habéis hecho para aparecer como contribuyentes?
    Julián, gracias por el curro. Lo que has escrito ya da para un debate, y la pág que han mandado también muy interesante.
    Estamos en contacto.
    Besos.

    ResponderEliminar